El
lunes pasado volviendo de mi trabajo y dirigiéndome hacia Port Authority a
tomar mi bus, pase caminando por el “Broadhurst Theater” (como todos los días),
pero esta vez me encontré con la sorpresa de que se estaba llevando a cabo la red carpet para la premier de “Lucky Guy”, la nueva obra de Broadway
protagonizada por el genial Tom Hanks y escrita por la talentosísima Nora
Ephron, gran guionista y directora de cine, fallecida lamentablemente el 26 de
Junio del pasado año. El lugar estaba repleto de gente (curiosos, transeúntes y
fotógrafos) y con grandes medidas de seguridad. A los empujones y no sin cierta
dificultad, logre hacerme de un lugarcito entre el público y con mi Iphone en
mano esperé muy ansiosa la llegada de uno de mis actores preferidos de
Hollywood. He visto casi todas sus películas, y lo considero verdaderamente un
grande. No en vano el hombre ha ganado dos Oscars. Estuve feliz viendo el
despliegue de actores por la alfombra roja, Richard Kind, Nia Vardalos, Bobby
Cannavale, Jeffrey Wright y Holland Taylor entre otros, esperando con gran
nerviosismo la llegada de Tom Hanks para así poder conseguir plasmar su imagen
en mi teléfono. Los actores desfilaron por la alfombra roja, posaron obedientes
para los fotógrafos, sonrieron frente a las cámaras, pero mi admirado actor no
se hizo presente en el lugar. Lo mas cercano a su persona que logre ver fue los
miembros de su familia, sus hijos (entre ellos Colin, quien trabajara en la
serie policial de comedia “The Good Guys”) y su esposa la también actriz Rita
Wilson. Pero Tom no apareció. Toda mi ilusión construida durante la casi media
hora que estuve parada defendiendo mi lugar prácticamente a los codazos, se desvaneció en cuestión de segundos. Me
supo a una suerte de broma del destino (y casualmente el pasado lunes fue April
first, algo asi como una especia de Día de los Inocentes por estos lugares). No
me quedará mas remedio que sacar las entradas y ver a Tom desde la butaca del
teatro. Espero que me permitan sacarle alguna fotografía.
De vez en cuando Estados Unidos amanece con la misma noticia. Un individuo (a veces mas de uno, aunque generalmente actúan solos), a todas claras un tanto alienado, perpetra una masacre en un sitio publico, o al menos en un lugar de masiva concurrencia. La escena es casi idéntica en todas las situaciones: la persona esta fuertemente armada y sin ninguna razón aparente ni previo aviso, abre fuego de manera indiscriminada, matando e hiriendo a todos aquellos que estén a su alrededor. Ese patrón se ha repetido innumerables veces a lo largo de la historia moderna de este país. Basta recordar la matanza de Columbine el 20 de abril de 1999, en el mismo estado de Colorado (no muy lejos del lugar donde esta última tuvo lugar), o la de la Universidad Virginia Tech, donde un estudiante de origen coreano de 23 años mato a 32 personas (la mayoría compañeros suyos) y luego se suicidó. Estos dos son algunos de los ejemplos, hay muchos mas casos lamentablemente que engrosan la...
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