Desaparecer de nuestras propias vidas. Quién no ha tenido esa fantasía alguna vez? Ausentarnos de nuestra cotidianidad. Volvernos casi invisibles, y así poder espiar a nuestro antojo a quienes nos rodean sin ser percibidos. Suena tentador. Howard Wakefield lo lleva a cabo. El es un exitoso abogado de Nueva York que vive en una hermosa casa en los suburbios, pero que no está feliz ni con su vida ni con su matrimonio de 15 años. Hasta aquí parecería una trama muy actual y muy normal. Una noche, volviendo de su trabajo en el tren, Howard desaparece. No regresa a su casa a cenar, y su mujer después de esperarlo impaciente por unas cuantas horas y telefonearlo insistentemente a su celular sin obtener respuesta alguna, tira su comida a la basura en un gesto de evidente malestar y enfado. Sin embargo, Howard Wakefield esta siendo testigo de toda esa escena, porque él en realidad está escondido en el ático de su propio garaje, y desde allí contempla todos los movimientos de su familia e...