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The Intouchables


El pasado viernes 20 de Julio, luego de haber estado casi todo el día absorta navegando  el Internet (y sufriendo) con las noticias sobre la masacre de Colorado, decidí que debía cambiar un poco el aire y me fui al cine. Si, justamente al cine, en un día en el que un cine había sido protagonista de una historia de terror como pocas. Pero ese día casualmente también se celebraba el día del amigo en mi país y me apeteció ver una película que reflexionara de algún modo sobre la amistad en un día tan difícil. Salí entonces un par de horas antes del trabajo y me dirigí al “City Cinemas Paris Theatre” a ver “The Intouchables” o “Les Intouchables” (como es su título en francés).
The Intouchables es una hermosa película francesa basada en hechos reales, que cuenta la relación (laboral al principio y luego devenida en una peculiar amistad) entre dos hombres. Uno rico, blanco y cuadripléjico; el otro pobre, negro y desempleado. Es una película muy humana, sin golpes bajos y con un sentido del humor exquisito que la vuelve simplemente encantadora. Diálogos muy buenos, humor inteligente, caracterizaciones muy acertadas y una excelente banda sonora (la música escrita por Ludovico Einaudi muy bien lograda, mas dos “temazos” de “Earth, Wind & Fire” que levantan la energía del espectador y casi que lo ponen a bailar frente a la pantalla, y además la hermosísima canción de Nina Simone “Feeling Good”, sin desperdicio).
Es una película para reír mucho, pero también para emocionarse hasta las lágrimas. Para aprender sobre la vida, para apreciar algo del buen arte, y para reflexionar sobre el valor de la amistad. Una película con un hermoso mensaje esperanzador que sin caer en cursilerías nos va a demostrar que siempre se puede seguir soñando a pesar  de las circunstancias adversas.
The Intouchables supo levantar mi animo aquel tétrico 20 de Julio. Y se lo agradezco.

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